Todas las organizaciones educativas necesitan cambiar e innovar, en cuanto a lo que se refiere su gestión y administración educativas.
El cambio y la renovación siempre son necesarios en una organización, como lo es la escuela, sobretodo si se trata de una organización donde prima el contexto institucional; la interacción entre individuos, lo que hace que ésta adopte una cultura propia; la implantación de un programa o ideario educativo (currículum); un modelo de dirección, que permite planificar, estructurar, dirigir y ejecutar proyectos.
La escuela se caracteriza por ser una institución organizacional, es decir, es una unidad social que se caracteriza por la división de sus responsabilidades y por la presencia de uno o más centros de poder. En mi opinión, en este sentido, la escuela sobresale por su organización jerárquica, desde el rector del centro educativo hasta el auxiliar de aseo. Esto implica que uno es más poderoso que otro.
Como lo menciona el texto, la escuela es un sistema, ya que está compuesto por dos o más partes (directivos, profesores, alumnos y apoderados), cada cual delinea sus límites y se pueden distinguir el uno del otro.
Me atrevo a decir que la escuela es una organización social, pero no como lo plantean los autores del texto de que ésta determina lo que ha de producir, sino en el sentido de que ésta produce lo que otros quieran que produzca, la sociedad dominante es quien le impone lo que debe producir y los conocimientos válidos que ésta debe entregar al producto (alumno) para que éste pueda prepararse para vivir en sociedad, o para desempeñarse en el ámbito laboral o estudiar en la universidad.
Cuando se habla de status, se habla a la vez de prestigio, el cual se adquiere principalmente por factores económicos. Esto se ve reflejado en los puntajes obtenidos por los alumnos en la P.S.U. o en la prueba SIMCE, ya que son las instituciones particulares o de elite los que obtienen mejores resultados, lo cual hace de este colegio una institución con prestigio académico.
En consecuencia, la organización educativa necesita renovarse y transformarse, pero no en el ámbito administrativo, sino académico.

Autora: Fernanda Gutiérrez Álvarez.