La escuela como un establecimiento organizado debe ser capaz de poder administrar correctamente su entorno; lo que quiero decir, es que la escuela, tiene que entender a través de sus administradores y/o sus docentes que es parte fundamental de la sociedad. La escuela no solamente es perteneciente a sus alumnos y profesores, la escuela nos pertenece a todos, a toda la sociedad. Su estructura administrativa, entonces debe estar enfocada a la sociedad.

Cambiar la estructura administrativa de una escuela, debe ser planeado con bastante seriedad, la escuela no es como una empresa o una entidad bancaria. La escuela es el eje de la sociedad, por lo tanto, todos sus cambios; administrativos y académicos deben ser pensados en, y por la sociedad. Suena complicado enfrentar los cambios desde este punto de vista, pero creo que es necesario hacerlo así, sí obviamente se tiene conciencia del verdadero valor de la escuela.

Sí lo miramos desde el punto de vista interno de la escuela, podría ser un poco más sencillo enfrentar los cambios, los que como en cualquier estructura jerárquica son necesarios para una mejor administración y funcionamiento. Lógicamente los cambios administrativos en una escuela deben ser realizados por sus directivos para un mejor desempeño de sus funcionarios, y para mejorar las relaciones con los alumnos, ya que así se estarán obteniendo puntos a favor en el tema de enseñar.

Desde mi punto de vista, siempre que se haga un cambio en la escuela, este debe ser pensado para el beneficio de los alumnos, lo que acarrea consigo el beneficio para la sociedad y para todos.

Gabriel Pérez Zelaya