El la vida estamos sometidos a constantes cambios y considero que aunque estos cambios tengan una connotación negativa, siempre nos llevan a superarnos.

En la escuela ocurre lo mismo, ya que los cambios sirven para la replanteación del sistema, para revisar y autoevaluar si es que el camino por el cual se va es el correcto y como insertar estos cambios en la escuela.

El ejemplo mas claro de ésto es la disponibilidad del conocimiento, hoy en día el conocimiento esta al alcance de nuestras manos, pero ¿Cómo manejar este conocimiento? ¿Algún día llegaran a ser innecesarios los profesores?.

Yo creo que aquí esta la gran pregunta que lleva a replantear la función del profesor en el aula, ya que no hace mucho tiempo el profesor era solamente un transmisor de conocimientos, si esto hubiese continuado así, actualmente los profesores estarían obsoletos, pasados de moda, ya que no seria necesario recurrir a una persona para adquirir conocimientos, solo tendría que meterme en internet y obtenerlos.

Aquí se produce un gran vuelco donde el profesor deja de ser el agente más importante de la clase y pasan a tomar protagonismo los alumnos en conjunto con este nuevo profesor, el profesor-guía. Un profesor que tiene liderazgo pero no autoritarismo; que se enriquece con los alumnos; que entrega valores; que investiga, no solo dentro del aula sino que también su entorno. Pero este profesor no avanza demasiado si es que no practica la colaboración, ésta es una frase que me llamo mucho la atención, porque un profesor en solitario puede trabajar bien, pero no nota su avance personal si no sabe como están sus pares, no desarrolla su capacidad reflexiva.

Tengo la gran convicción de que los cambios son mejores, nos ayudan en nuestra formación personal porque implican desafíos que debemos superar.

Andrea Hidalgo B.