Inevitables Cambios, el lado positivo
A medida que vamos profundizando en los estudios nos damos cuenta del papel que vamos a cumplir durante nuestro desempeño como profesores, y del rol protagónico que asumiremos según la postura que adoptemos ante los cambios que plantea Carlos García.
Es cierto que todo cambio asusta, produce incertidumbre el no saber que enfrentaremos y como reaccionar ante tales circunstancias, pero si vemos la situación desde otra óptica, quizás notaremos que nosotros somos quienes en realidad vamos a desarrollar esos cambios, por lo tanto, todos los artículos que vamos analizando a lo largo de la carrera nos ayudan a crear nuestra propia imagen del contexto en el que nos desenvolveremos y desde ya podemos ir creando nuestros propios cambios. Por esto, Carlos García mencionaba que los planteamientos de futuras formas de educación nos son provechosos ya que nos obligan a pensar también en como influiremos nosotros en ese mañana.
Ahora como los cambios de toda índole en la sociedad afectan nuestra forma de vivir, comunicarnos, trabajar y aprender, podemos concluir que queramos o no la escuela también sufrirá una revolución, si es que no esta pasando ya por ella. En este mundo globalizado vemos la gran importancia que se da al conocimiento, de hecho éste es visto como una mercancía que podemos vender o comprar, tanto es así, que el desarrollo o progreso de una nación esta determinado por el grado de conocimientos que esta tenga, de ahí que en estos últimos años se hayan creado diversos sistemas de acreditación o evaluación que indique la calidad del producto, lo malo de esto es que la implantación de estos controles, son producto de entes externos al sistema educativo, lo que lo hace poco autónomo, pero no todo es negativo, ya que nos vamos a tener que enfrentar queramos o no a estas evaluaciones, podríamos verlo como una oportunidad para mejorar la calidad de nuestra educación y un incentivo para mantenernos al día en los métodos de enseñanza.
Un concepto al que de seguro nos tendremos que enfrentar es el de “comunidad de aprendizaje”, esto quiere decir que las escuelas deben ser espacios en los que aprendan los alumnos y también los profesores. Esto me parece muy bien siempre y cuando el profesor logre mantener el liderazgo de la clase, creo que este es un punto bien delicado ya que como seres humanos solemos ser poco equilibrados al ejercer este poder, por eso creo que algo que nos puede ayudar es cultivar la modestia, o sea reconocer que no tenemos la respuesta a todo, que también nos equivocamos, de esta manera tanto profesores como alumnos podrán convivir de tal manera que los conocimientos de ambos lados puedan incrementarse, pero como mencione antes sin perder el liderazgo de la clase, ya que creo que todo grupo de personas siempre necesita un líder que los organice y dirija, de lo contrario se produciría un caos que difícilmente llevaría al progreso.
Por ultimo, concuerdo con la opinión de los autores que manifiestan que los buenos profesores están implicados con su trabajo, con ayudar a los alumnos a aprender, con mejorar su practica, con ganar confianza en si mismos. Este compromiso es pieza clave de la profesión docente ya que los alumnos percibirán el entusiasmo con que planteemos la clase, el cambio tiene que empezar en nosotros, el que nos motivemos, hará que los demás se motiven y esto creara un ambiente grato en el que los conocimientos fluirán con mayor facilidad, lo que de seguro fortalecerá la confianza en nosotros mismos y en lo que enseñamos.
Katherine Albornoz